Preparados con alimentos como la pimienta, la canela y la miel, en combinación con hierbas medicinales como la menta y el cardamomo, estos remedios plantean una opción natural vigorizante de la vida sexual, tanto para hombres como para mujeres.

Hace siglos que la naturaleza pone al alcance de la mano un buen número de plantas que potencian la energía sexual. Claro que no todo se trata de tomar un elixir mágico y esperar que la potencia sexual llegue por sí sola. La verdadera sexualidad está en la mente.

De modo que no hay una planta vigorizante que sirva, si no existe una buena predisposición al sexo.

Muchas personas se sienten defraudadas cuando prueban alguno de los métodos naturales para activar la potencia sexual. El problema es que en lugar de alimentar al producto con la propia energía, se quedan sentadas esperando, pensando que de nada servirá. Este tipo de problemas suelen traer acarreados una serie de conflictos psicológicos, como pesimismo, falta de confianza, baja autoestima y miedo al fracaso. Solucionar la impotencia, la falta de orgasmo femenino, o la eyaculación precoz, requiere de un trabajo integrador.

Mejorar la salud sexual depende en gran medida de una buena dieta. Los alimentos ricos en betacarotenos, como zanahoria y damascos, y las frutas de color oscuro (uvas, frambuesas y moras) favorecen el tono de los capilares venosos.

Estos conductos surcan el pene, llenándose de sangre cuando se produce la erección. Ciertas plantas, como el ginkgo biloba, el castaño de Indias y el hammamelis, también tienen efecto sobre los capilares.

Los alimentos ricos en zinc se consideran afrodisíacos, ya que la producción de semen requiere de este mineral.

El hígado, las semillas de girasol y de calabaza son buenas fuentes de zinc. La lecitina y los elementos o productos que la contienen también poseen un efecto potenciador de la sexualidad.

Los más recomendados

Infusión de ajedrea, vainilla y miel: 

Este es un remedio que da buenos resultados en quienes padecen falta de deseo sexual, a causa de trabajos penosos y estrés físico o psíquico.

Ingredientes: 1 litro de agua, 33 g de ajedrea seca desmenuzada, 10 g de vainilla (fruto seco), 150 g de miel de acacia.

Preparación:

  • poner las plantas en un recipiente, y verter sobre ellas el agua hirviendo, tapar y dejar reposar 30 minutos.
  • Colar exprimiendo bien, mezclar con la miel en un frasco y agitar hasta que ésta se diluya.
  • Aplicación: tomar dos vasitos fuera de las comidas. Beber a sorbitos y poco a poco.

Tisana de canela y ginseng siberiano: 

Esta preparación se usa en Asia como un buen remedio contra la impotencia temporal y la artrosis, ya que actúa como estimulante de la libido y favorece la erección.

Ingredientes: 500 ml de agua, 10 g de canela en rama triturada, 5 g de raíz seca de ginseng siberiano rallada, 100 g de miel.

Preparación:

  • poner a hervir el agua con la canela durante cinco minutos, después retirar del fuego y añadir el ginseng.
  • Tapar y dejar reposar 20 minutos. Colar, agregar la miel y diluirla bien. A
  • plicación: tomar un vaso pequeño (125 ml) por la mañana en ayunas, durante 10 días.

Infusión de cardamomo y café: 

Es un viejo remedio usado por los árabes como estimulante del organismo. Ingredientes: 125 ml de agua hirviendo, 1 cucharada de café molido, 3 semillas secas, molidas o machacadas de cardamomo, 1 cucharada sopera de miel.

Preparación:

  • poner el café y las semillas de cardamomo en una taza pequeña, y verter sobre ellos el agua hirviendo.
  • Tapar, dejar reposar diez minutos, colar y disolver la miel.
  • Tomar una o dos tazas al día, por la noche o una por la tarde y otra por la noche.

Jalea real con menta y miel: 

Especialmente indicada para mujeres que padecen frigidez temporal ocasionada por la menopausia precoz o el estrés psíquico.

Ingredientes: 1 kg de miel de azahar, 20 g de jalea real fresca, 20 gotas de esencia de menta piperita.

Preparación:

  • mezclar la miel, la jalea real y la esencia de menta.
  • Batir bien.
  • Guardar en la heladera en frasco cerrado.
  • Aplicación: por la mañana, en ayunas durante un mes, tomar una cucharada de postre, cada día, dejando que se diluya lentamente debajo de la lengua.