Si quieres aprender un arte marcial que no se base en la violencia y además tenga grandes beneficios terapéuticos, este es el indicado. Sigue leyendo y descubre todo sobre este arte marcial pacifista.

Qué es el Aikido

Es un sistema de combate de origen japonés empleado para la defensa personal. Si bien se basa en otras artes marciales, se diferencia por su técnica parecida a la danza. Su objetivo es el control de la situación de forma pacífica. En Japón es impartido en la formación de la policía antidisturbios de Tokio.

Origen

El Aikido nació de la mano del maestro Morihei Ueshiba, arte marcial tradicional moderno de Japón, quién lo desarrolló entre los años 1930 y 1960.

Filosóficamente se basa en las enseñanzas del Omoto (“gran origen”), una secta neosintoísta fundada a finales del siglo XIX por Nao Deguchi y propagada a comienzos del siglo XX por Onisaburo Deguchi, la cual tuvo una importante influencia en el pensamiento de Ueshiba desde el año 1919.

Este maestro concluyó que el verdadero espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate o en la competencia deportiva, si no en la búsqueda de la perfección física y mental del ser humano, a través del entrenamiento y la práctica continua.

Características del Aikido

  • La característica fundamental del Aikido es lograr la neutralización del adversario en situaciones de conflicto, dando lugar a su derrota sin dañarlo.
  • Al estar bajo la influencia del sintoísmo, y en menor medida por el budismo zen, su meta es forma a sus practicantes como promotores de la paz.
  • Su meta es facilitar el descubrimiento de la propia identidad, así como la coherencia en el comportamiento para alcanzar la armonía y paz interior.  “No acumular más potencia, sino generar menos resistencia”
  • Dado que se trata de un arte de combate que permite defenderse sin armas, contra uno o varios adversarios armados o desarmados, su diferencia fundamental con otras artes radica en disuadir al adversario y neutralizar su intención agresiva, más que derrotarlo.
  • Excluye toda clase de competición.
  • En el siglo XXI, pretende enseñar a actuar frente a los conflictos cotidianos.
  • Para ello el practicante utiliza técnicas de proyección e inmovilización para desequilibrar o dominar a su adversario; también puede acompañar sus movimientos de una serie de “atemis” golpes en puntos vitales del cuerpo.

Sí bien por los movimientos circulares que se realizan durante su práctica pareciera que el Aikido es poco efectivo, en realidad es una disciplina dura, vigorosa y dinámica.

Se enfoca en el manejo de la agresión y la violencia a través de un entrenamiento enérgico y positivo. Mediante técnicas marciales muy efectivas de una forma muy singular, se emplea el movimiento dinámico del cuerpo para neutralizar los ataques.

Es decir, se enseña al practicante a ser flexible, fluido y centrado, incluso a actuar de forma espontánea dentro de los principios del arte. Para ello deberá aprender a unir mente y espíritu al máximo, a través de su propio conocimiento.

Técnica y táctica

Básicamente el Aikido consiste en entrenar la percepción y desarrollar la decisión con él de lograr la ejecución y neutralización adecuada.

  • Se comienza por las tomas de muñeca, agarres y retenciones, para dar lugar a los agarres en movimiento y los ataques de mano sable.
  • Luego, en los grados intermedios, se efectúan los ataques armados tradicionales (con el sable, puñal y con la lanza o bastón corto de madera), así como los ataques ante múltiples oponentes.
  • Posteriormente, en los niveles avanzados, se permiten los ataques ante puñetazos, patadas, estrangulaciones y sus combinaciones.
  • Finalmente se llega a las respuestas múltiples frente a uno o más oponentes armados o no.

Todo se sucede dentro de un proceso circular de aprendizaje lo cual permite al practicante acercarse a la realidad del conflicto de manera progresiva, segura y gradual.

Las etapas del aprendizaje se realizan dentro del patrón cíclico de la metodología “kaisen”: observación- repetición- análisis- retroalimentación- corrección- ejecución- repetición para lograr una mejora continua.

Respecto a la táctica se busca absorber y canalizar la energía / inercia, mientras que a la vez se evita los ángulos de ataque del opuesto por anticipación, encuentro o anclaje y/o dispersión.

Se busca una fusión sincronizada de las trayectorias de ataque y defensa, dentro de circuitos o trayectorias de movimientos horizontales, verticales o diagonales, que incluyen movimientos elípticos, circulares y/o en espiral.

En relación a esto último, es la razón fundamental por la cual se califica y critica al Aikido como una disciplina demasiado sofisticada, suave, compleja y poca práctica para aprender y aplicar a corto plazo, dado que es necesario desarrollar una gran perfección física y emocional además de una práctica constante.

Al contrario de otras técnicas de combate, como el boxeo, la lucha o las artes marciales, como el kárate, el judo o el kung fu, en el Aikido no se eligen las parejas de entrenamiento por el peso.

Al comienzo, los practicantes y maestros de Aikido no tienen competencias, no pelean para ganar un premio ni una cinta, todo se basa en la defensa para mantenerse alerta y dispuesto a defenderse de un atacante. En este sentido, el principio del maestro Ueshiba es que puede lograrse la perfección física y mental con la meditación y la práctica continua del aikido. Por eso este arte marcial es diferente a otros.

Beneficios de practicar Aikido

Dado que el Aikido es una forma de volver a la armonía, prácticas genera diversos beneficios:

  • Favorece la flexibilidad y la elasticidad.
  • Reeduca el cuerpo, corrige la postura y desarrolla una mayor coordinación físico – motriz.
  • Es una actividad saludable y un ejercicio físico moderado que fortalece el cuerpo y tonifica los músculos.
  • Beneficia el funcionamiento cardiovascular y respiratorio. Mejora la capacidad de reacción ante lo inesperado; optimiza la concentración y el estado de alerta.
  • Permite adquirir conciencia de uno mismo y descubrir la propia esencia.
  • Ejercita virtudes como la valentía, el coraje, la destreza, la templanza, la justicia y la superación personal.

Aikido para niños

Se imparten clases de Aikido infantil en las cuales se integran todos los aspectos esenciales en el desarrollo y el aprendizaje por medio de juegos, formas, posturas, movimientos, desplazamientos, técnicas de defensa personal y diversos ejercicios realizados a través de actividades lúdicas.

De esta manera se logra que los pequeños sientan curiosidad ante nuevas situaciones y se muestren dispuestos al cambio para alcanzar una formación y educación global en los distintos ámbitos, por ejemplo, en el desarrollo físico y la psicomotriz o de las capacidades perceptivo- motrices (para adquirir un mejor sentido del equilibrio, mayor coordinación y agilidad, incluso una armonización del cuerpo y una percepción espacio- temporal).

Dado que esta disciplina postula la “no” violencia, los niños aprenderán a resolver los conflictos de formas diferentes a la confrontación directa. Asimismo, los ayudará a adquirir disciplina y autocontrol, actuarán con respeto y tolerancia, aprender a hacer perseverantes, se relajará, socializará y trabajará en equipo, serán más seguros de sí mismos, controlará sus impulsos, incluso a nivel físico experimentará una mejor postura corporal, mayor elasticidad en las articulaciones y aprenderán técnicas de respiración.

Se populariza entre las mujeres

El Aikido también es un arte muy popular entre las mujeres, y ello se debe precisamente a que sus técnicas no se basan en la fuerza física para resultar eficaces, ni se emplea con fines agresivos. Ellas lo eligen para redirigir la fuerza y aprender a defenderse de manera efectiva sin clase en la violencia.

Como se mencionó anteriormente, los beneficios para la salud física y mental son innumerables, y en especial para las mujeres, es el arte marcial que mejor se adapta a su fisonomía.

Por tanto, sobran los motivos por los cuales practicar está disciplina, ya sea porque:

  • Su base consiste en detener un conflicto y hacerlo de forma inteligente.
  • No es violento y no se necesita fuerza física para su desempeño
  • Es un buen sistema de defensa personal, moderno, óptimo y racional
  • Desarrolla y trabaja la unificación cuerpo- mente
  • Puede practicarlo cualquier persona, sin importar sexo, edad o condición física, incluso no existe competición alguna porque la única competición es la que se tiene con uno mismo.
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