Una fruta tan común como el limón y al mismo tiempo tan especial y valorada por sus numerosos beneficios. Hoy os contamos más sobre esta fruta maravillosa.

Cómo es el limón

Su aspecto y color llaman la atención en una verdulería o supermercado, e instintivamente surge la necesidad de llevarlo a la nariz para disfrutar su grato aroma.

Ocurre que el limón es “la” estrella de los cítricos por el sinfín de beneficios que otorga a la salud. Básicamente se destaca por su nivel equilibrado en sodio y potasio y, por supuesto, por la presencia de vitamina C.

Componentes del limón

Entre sus componentes se destacan: ácido cítrico, bioflavonoides, pectina, limoneno, minerales (potasio, calcio, magnesio, cobre, fósforo, zinc, hierro) y vitaminas (principalmente C, además de A, B y E).

Cabe destacar que se trata de una fruta antioxidante, por lo cual previene, entre otras afecciones, las enfermedades degenerativas.

Sus maravillosos beneficicios

Por sus notables y destacadas propiedades, el limón se convierte en una fruta muy recomendada para prevenir y tratar diversas dolencias. Los motivos son varios:

  • Gracias a la abundancia de vitamina C favorece la presencia de hierro en la sangre. Además, al aumentar la absorción de este mineral, refuerza los huesos y las articulaciones. Incluso la vitamina C, junto con el ácido cítrico, previene posibles enfermedades infecciosas de las vías respiratorias como gripe, resfrío, catarro y amigdalitis, o más severas como pulmonía, bronquitis o asma.
  • También por la vitamina C y los antioxidantes mantiene la piel limpia y radiante, ya sea a través de su consumo o a modo de aplicación sobre la piel.
  • Los elevados niveles de potasio y bajos de sodio la convierten en una elección saludable para tratar la hipertensión.
  • La fibra soluble presente en la piel, el zumo y la pulpa, puede ayudar a manejar la salud de las personas con diabetes. Dicha fibra favorece que los niveles de glucosa en sangre se estabilicen y detengan la absorción de glucosa que realiza el cuerpo en el torrente sanguíneo. La fibra soluble, además, disminuye la presión sanguínea y reduce la lipoproteína de baja densidad o colesterol LDL (“malo”).
  • Ejerce una acción beneficiosa sobre el sistema cardiovascular, debido a que los ácidos cítricos eliminan las grasas que obstaculizan el trabajo del corazón.
  • Es un notable agente digestivo, al estimular el flujo de saliva y de los jugos gástricos. Incluso reduce los gases estomacales y posee un efecto antiespasmódico.
  • Muy recomendado para quienes padecen afecciones hepáticas o de la vesícula biliar porque estimula las secreciones biliares y metaboliza mejor las grasas.
  • Dado que su consumo ayuda a disolver toxinas y resulta altamente diurético, beber su zumo es un remedio muy eficaz en casos de afecciones reumáticas.
  • También es muy recomendado para desintoxicar el organismo. Una opción muy conocida consiste en tomar, en ayunas, zumo de limón con agua, durante dos semanas. Para ello hay que comenzar con el zumo de un limón (mezclado con agua), luego de dos, tres, hasta llegar a siete, y luego reducir la cantidad de zumo de limón (siete limones, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno).
  • Como uso externo, se emplea para desinfectar cortes, heridas y picaduras de avispas, así como distintas erupciones.

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