Es un problema que afecta más frecuentemente a las mujeres que a los hombres, y consiste en la inflamación de la vejiga o de las vías urinarias. Generalmente los gérmenes alcanzan este órgano a través de la uretra (conducto por el cual se elimina la orina del organismo).

En condiciones normales, en la orina y las vías urinarias, no se hallan gérmenes capaces de producir infección.

Casi el 85% de las infecciones del tracto urinario están causadas por la Escherichia Coli, una bacteria que normalmente está presente en el colon. En las mujeres, como hay mucha proximidad entre el ano y la vagina, la bacteria puede introducirse en la uretra  por la contaminación fecal.

También un factor externo, como el exceso de frío o la humedad en el bajo vientre, puede producirla. Otras causas que incrementan el riesgo de infección son el embarazo, las relaciones sexuales, el uso del diafragma o una obstrucción en el tracto urinario.

Incluso puede resultar de infecciones en otras partes conectadas con el colon, tales como los riñones, la uretra, la vagina o la glándula prostática.

Remedios con hierbas para las cistitis

  • Tomar cuatro cucharaditas de raíz de malvavisco, las cuales deben ser remojadas durante toda la noche en un litro de agua. Se debe beber durante el día.
  • Una infusión de bayas puede ayudar a disminuir los síntomas. Beber una taza por la mañana y otra por la noche.
  • El zumo de las hojas de rábano es muy efectivo. Beber una taza de este zumo todas las mañanas, durante 15 días.
  • Preparar un extracto de 100 mg de milenrama y 200 ml de agua, y beber dos tazas diarias.
  • Mezclar tres cucharaditas de hojas de ortiga en una taza de agua hirviendo, y dejar reposar durante 45 minutos. Filtrar y beber, diariamente.
  • La cebolla y el ajo, por sus propiedades antisépticas y anti-bacterianas, pueden combatir esta infección urinaria. Una buena manera es preparar un caldo con ambos vegetales. En un litro de agua, colocar dos cebollas medianas trozadas, dos dientes de ajo partidos al medio y condimentar con clavo de olor. Hervir durante 15 minutos, colar, y beber dos veces al día.
  • El abedul posee una acción anti-bacteriana, capaz de debilitar los agentes patógenos responsables de las infecciones urinarias y, al mismo tiempo, alivia los síntomas del trastorno. Combinado con malvavisco, otro formidable desinfectante y calmante del aparato urinario, es aún más efectivo, porque ayuda a desinflamar la vejiga y calmar el dolor. Mezclar las plantas a partes iguales, y emplear una cucharadita por vaso de agua fría. Tomar tres tazas al día.
  • Los baños de manzanilla, de suave acción calmante y desinfectante, ayudarán a hacer frente a esta molesta afección. Hervir dos puñados de flores de manzanilla en 1,5 litros de agua, dejar reposar unos minutos, filtrar y esperar a que el preparado se entibie. También pueden hacerse baños de malva.
  • Hacer una infusión con un puñado de hojas de gayuba en una taza de agua hirviendo. Dejar reposar por 10 horas y beber dos tazas por día, en caliente.
  • Combinar, a partes iguales, estigmas de maíz, hojas de gayuba y malva.  Colocar 1 cucharada de la mezcla en una taza con agua. Hervir durante 3 minutos, dejar reposar y filtrar. Endulzar con miel y tomar hasta 3 tazas diarias, acompañando con un consumo abundante de agua.
  • Combinar, a partes iguales, bolsa de pastor, con cola de caballo y ortiga verde. Utilizar cuatro cucharadas de la mezcla en un litro de agua. Hervir 5 minutos y dejar 10 más en reposo. Beber, en pequeñas dosis, durante todo el día, la primera toma en ayunas y el resto después de haber comido algo.
  • Hervir dos puñados de brezo en un litro de agua, durante unos 5 minutos. Dejar reposar y colar. Verter en un recipiente suficientemente ancho como para poder realizar un baño de asiento con esta preparación. Realizar estos baños por la mañana o antes de dormir, durante 5 minutos.

Alimentos para las cistitis

Para los casos de cistitis existen alimentos aconsejados y otros no recomendados. Conozcamos cada uno de ellos:

Aconsejados

  • Leche y lácteos: todos, menos los “alimentos que son limitados”.
  • Carnes, pescado, huevos y sus derivados: todos, en la frecuencia de consumo que marca la dieta equilibrada.
  • Cereales, patatas y legumbres: todos, salvo los que incluimos en “alimentos limitados”.
  • Verduras y hortalizas: todas, preferentemente crudas.
  • Frutas: frescas, maduras, batidas o asadas o en compota o en puré, con excepción de las indicadas en “alimentos limitados”.
  • Bebidas: agua, caldos desgrasados, infusiones suaves, zumos no azucarados, especialmente de arándanos.
  • Grasas: aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja) y margarina.

Alimentos limitados (consumir esporádicamente o en pequeñas prorporciones)

  • Leche y lácteos: los más grasos, quesos muy maduros o fermentados.
  • Carnes grasas (embutidos, vísceras, enlatados y precocinados).
  • Cereales y legumbres: pan fresco que esté recién hecho y pasta poco hervida (fermentan en el estómago y crean molestias).
  • Frutas: frutas secas, en almíbar y confitadas.
  • Bebidas: café y té fuertes, y todas las bebidas alcohólicas.
  • Otros productos: fritos, pastelería y repostería, chocolate y salsas grasas, salsas picantes.

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