El Parkinson es una enfermedad crónica y degenerativa que no tiene cura de momento. Sin embargo, se pueden paliar sus síntomas, para lo que es vital detectarla cuanto antes.

Qué es el Parkinson

El Parkinson es un trastorno del movimiento qué ocurre cuando el cerebro deja de producir cantidades suficientes de dopamina, una sustancia química que intervienen muchas funciones del organismo.

Por qué se produce

Existen factores genéticos pero la mayoría de casos no suelen darse entre personas de una misma familia. Lo más preocupante es que es una enfermedad neurodegenerativa que en sus etapas iniciales no presenta síntomas evidentes que faciliten su detección.

Como se propaga el Parkinson en el cerebro

  • En una primera fase, aunque el sistema nervioso comienza a verse afectado en la parte del tronco del encéfalo, la enfermedad no produce síntomas.
  • En la segunda fase, el bulbo fatorio es una de las primeras partes del cerebro afectadas, explica la pérdida del olfato en personas con Parkinson que aún no han sido diagnosticadas.
  • En la tercera fase las neuronas qué produce la dopamina, alojadas en la sustancia negra, comienzan a ser destruidas. Cuándo es la destrucción alcanza el 60%, empiezan los trastornos del movimiento tan típicos del parkinson. Es en esta fase donde suele diagnosticarse.
  • En la cuarta fase es cuando se ve afectado el cuerpo estriado del cerebro, una zona que participa en el control de los movimientos y en el estado de ánimo.
  • En la última y quinta fase el cortex que controla funciones como la memoria o el pensamiento racional, se ve afectado en las fases más avanzadas de la enfermedad.

7 datos importantes sobre el Parkinson

Es un trastorno progresivo

El Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que afecta a las neuronas del cerebro encargadas de controlar los movimientos musculares. Afecta principalmente al movimiento, el equilibrio, y a la calidad del sueño.

Afecta a hombres y a mujeres

Afecta a ambos sexos, sobre todo en edades avanzadas. Sin embargo, hay casos donde los síntomas comienzan incluso antes de cumplir los 40 años.

Los síntomas principales

Los síntomas se desarrollan a paso lento, en uno de los lados del cuerpo y más tarde en el otro. Los síntomas más comunes son:

  • Temblor en las manos, los brazos, las piernas y la cara.
  • Pérdida del equilibrio, torpeza y limitaciones de movimiento.
  • Bloqueos en las expresiones faciales.
  • Alteraciones del sueño.
  • Rigidez en articulaciones y dificultades para coordinar.
  • Disfunción sexual.
  • Encorvamiento.
  • Dificultad para deglutir y babeo.
  • Presión arterial baja.
  • Ansiedad y depresión.

Posibles causas

En cada caso suelen variar los factores asociados a su aparición.

Algunos casos tienen que ver con alteraciones genéticas y otros con lesiones o traumatismos del sistema nervioso. También pueden influir condiciones ambientales como la exposición entornos contaminados y el abuso de algunos fármacos.

Pruebas y exámenes

Ante la sospecha de Parkinson los especialistas realizan una evaluación física que incluye la búsqueda de:

  • Dificultad para iniciar o finalizar movimientos voluntarios.
  • Atrofia muscular y temblores articulares.
  • Cambios continuos en la frecuencia cardíaca.
  • Movimientos musculares rígido y espasmódicos.

El médico también puede indicar un examen neurológico para analizar la complejidad de la enfermedad o descartar otros trastornos.

El tratamiento

El más conocido se llama levodora y lleva usandose más de 40 años. Es un fármaco que compensa la falta de dopamina en el cerebro. A menudo es necesario complementarlo con otros remedios para controlar los cambios en el estado de ánimo, dificultad en el sueño y la salibacion excesiva.

El problema es que este cóctel explosivo de medicamentos pasa factura y puede generar reacciones adversas como:

  • Confusión y alucinaciones.
  • Vómitos y diarrea.
  • Mareos, desmayos y delirios.
  • Comportamientos difíciles de controlar.

Como paliar los sintomas

Aquí os dejamos unos consejos para paliar los principales síntomas.

  • Adoptar una alimentación equilibrada y baja en calorías.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Modificar la comida si hay problemas de deglución.
  • Acceder a una terapia del habla.
  • Hacer actividad física de bajo impacto.
  • Descansar bien y evitar el estrés.
  • Ir a terapias ocupacionales y fisioterapia.
  • Poner pasamanos en todas las áreas de la casa para evitar las caídas.
  • Facilitar el movimiento.
  • Asesorarse en familia.

Conocer el estado y desarrollo de esta enfermedad es determinante para identificarla y tratarla. Sin el tratamiento los síntomas pueden empeorar hasta la incapacitacion por completo de los afectados.

Dos posibles curas en el horizonte

Un fármaco muy usado para el asma, el popular salbutanol (ventolín) ayuda a prevenir el Parkinson y a mejorar su tratamiento, según un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard.

Los autores del trabajo han demostrado que el fármaco contrarrestra una proteína llamada alfa-sinucleína, considerada la principal sospechosa de causar y hacer progresar la enfermedad.

En otra investigación, científicos de la Universidad de Kyoto en Japón, han obtenido neuronas a partir de células madre en laboratorio y las han implementado con éxito en el cerebro de una especie de primates.

Según los resultados, el tratamiento ha aliviado los síntomas de la enfermedad y no ha causado ningún efecto secundario significativo en los 2 años posteriores a la intervención.

En este caso, se ha restaurado la dopamina, cuyo déficit como hemos mencionado causa los síntomas más característicos del Parkinson como son los movimientos involuntarios.

Ambas investigaciones sientan las bases para ensayar los tratamientos en pacientes.

Se espera en poco tiempo que la investigación basada en el implante de células madre pueda realizarse en seres humanos.

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