Esta patolog√≠a se define como una serie de trastornos que afectan la habilidad para interactuar y comunicarse socialmente. Si bien a√ļn se desconocen sus causas, se sospecha que adem√°s de cierta predisposici√≥n gen√©tica, influyen factores ambientales, biol√≥gicos, conductuales y del embarazo.

Hay ni√Īos que evitan el contacto visual con sus padres o el entorno en general, no responden cuando se los llama, presentan un escaso o nulo vocabulario o tienen movimientos incontrolados de su cuerpo, principalmente de las manos.

Los s√≠ntomas de estos peque√Īos se encuadran dentro de lo que se denomina autismo, una serie de trastornos que afecta la habilidad para interactuar y comunicarse socialmente, que puede o no estar acompa√Īado por alg√ļn retraso intelectual.

Su diagn√≥stico se dificulta por la falta de un examen m√©dico para confirmarlo; sin embargo suele detectarse aproximadamente a los 18 meses de edad al evaluar la conducta y el desarrollo del ni√Īo.

Espectro autista

En general, los ni√Īos autistas presentan comprometidas diferentes √°reas cognitivas, como el pensamiento, la imaginaci√≥n y el lenguaje en cuanto a la expresi√≥n, la comprensi√≥n y la atenci√≥n.

En este sentido, son peque√Īos que no pueden iniciar un juego, ni logran vincularse con el entorno de manera espont√°nea; pueden presentar comportamientos obsesivos a modo de rituales y tienen grandes dificultades para cambiar de rutina.

Asimismo, algunos pueden exteriorizar comportamientos como girar objetos sin sentido, manías como golpear las palmas de las manos, tocarse las orejas o balancear su cuerpo.

En relación al lenguaje, además de dificultades para la expresión y comprensión, en algunos casos tienden a repetir las mismas palabras o frases fuera de un contexto discursivo y sin intención de comunicación alguna.

Signos para detectarlo

Los padres deben conocer ciertas se√Īales para confirmar si su hijo padece autismo:

  • Falta de respuesta cuando lo llaman por su nombre (a partir del a√Īo de edad).
  • No se√Īala objetos mostrando su inter√©s (a partir de los 14 meses de edad).
  • No juega con situaciones imaginarias (a partir de los 18 meses de edad).
  • Evita el contacto visual y prefiere estar solo.
  • Retraso en el desarrollo del habla y el lenguaje.
  • Falta de reciprocidad ante la demostraci√≥n de los sentimientos de otras personas.
  • Irritabilidad frente a cambios m√≠nimos.
  • Repetici√≥n de palabras o frases.
  • Movimientos incontrolados del cuerpo, sobre todo de las manos.

Con respecto a las etapas en las cuales los síntomas se manifiestan, cabe destacar que en el lactante se suele observar un balbuceo y una falta de contacto con su entorno (especialmente con su mamá), así como un lenguaje gestual.

En sus primeras interacciones, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicación y puede entretenerse con un objeto sin saber su utilidad. En la etapa preescolar, los padres se alertan porque su hijo no habla; además, le cuesta asumir el yo e identificar a los demás.

Por su parte, en la adolescencia optan por aislarse y suelen no compartir momentos con sus amigos.

¬ŅC√≥mo se trata?

En las √ļltimas d√©cadas los tratamientos han evolucionado notablemente. Su abordaje se organiza desde un √°mbito interdisciplinario, donde confluye la psicolog√≠a, la terapia ocupacional, la psicopedagog√≠a, la fonoaudiolog√≠a, la musicoterapia y la neurolog√≠a, siendo los objetivos establecidos coincidentes desde cada disciplina y respetando cada una en su especificidad.

Si bien a√ļn no existe una cura, es posible, y verdaderamente positivo, implementar diversas estrategias con el objetivo de desarrollar y estimular las habilidades afectadas de los peque√Īos.

En este sentido, con un adecuado plan de estimulación, se pueden lograr modelos de comunicación muy efectivos, como así también propiciar la expresión de intenciones comunicativas, además del empleo espontáneo y funcional del lenguaje.

Guía para padres

  • Ante un ni√Īo con s√≠ntomas autistas, es fundamental buscar informaci√≥n, apoyo y contenci√≥n en un equipo de profesionales de confianza.
  • Conectarse con padres que viven la misma realidad, tambi√©n resultar√° de gran ayuda.
  • No perder nunca el optimismo y el buen humor.
  • Brindar al peque√Īo todas las herramientas necesarias para fomentar sus capacidades.
  • Idear diferentes maneras de comunicarse desde el juego, la actividad f√≠sica o compartir cualquier momento que sea de su agrado.
  • Estar siempre a su lado y aprender a contenerlo.

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