¬ŅCu√°ntas veces hemos intentado hacer dieta y luego no ha funcionado? Si es tu caso, vamos a averiguar cu√°l es el motivo de que fracases o abandones tu dieta.

Porque fracasamos con las dietas

Existen ciertos patrones de conducta que se repiten al intentar iniciar una dieta no adecuada, una de ellos consiste en ayunar o comer menos de lo que indica el plan de alimentación. Muchos creen que cuanto menos coman, más efectiva será la dieta.

Sin embargo, esto no solo puede hacer fracasar la p√©rdida de peso, sino que tambi√©n afecta la salud, porque cuando el ayuno es prolongado el cuerpo intenta obtener esta energ√≠a de otra fuente, y lo logra al transformar las prote√≠nas de los m√ļsculos en glucosa.

De esta manera, se produce una pérdida de peso que no es resultado de la reducción de la grasa corporal, sino de una pérdida de masa muscular y de líquidos.

Asimismo, para adaptarse a la nueva situaci√≥n y conservar el m√°ximo de energ√≠a posible, el organismo reduce el ritmo del metabolismo, para gastar menos calor√≠as con el movimiento. Cuando se corta el ayuno, el cuerpo contin√ļa con este mecanismo de defensa; es decir, le costar√° m√°s quemar las calor√≠as y continuar√° almacenando energ√≠a en forma de grasa. As√≠, aun cuando la persona coma la misma cantidad y tipo de alimentos que antes, comenzar√° a engordar.

Por tanto, está comprobado que el ayuno repetido pone en riesgo la salud, porque produce deshidratación, provoca un descenso brusco de la presión arterial y la pérdida de masa muscular, entre otros problemas.

Otras razones de fracaso y abandono

También el fracaso de una dieta suele deberse a que fallan varios de los elementos clave que deben componer una dieta:

  • Generalizaci√≥n: no existe una dieta para todas las personas, porque cada una tiene sus caracter√≠sticas y gustos.
  • Objetivos mal planteados: lo aconsejable es perder medio kilo a la semana; todas aquellas personas que establezcan perder 7-10 kilos al mes, pueden padecer deficiencias nutricionales, con el riesgo de sufrir fatiga, malestar o insomnio, con el consiguiente abandono o dificultad de seguir la dieta.
  • Olvidar h√°bitos y conductas alimentarias: es fundamental establecer horarios de comida, evitar picar entre horas o cenar muy tarde.
  • Poca continuidad: tambi√©n es muy normal abandonar esa dieta tras perder esos 3 o 4 kilos de m√°s. En ocasiones este peso perdido, o parte de √©l, corresponde a agua, con lo que f√°cilmente se recupera. Lo realmente importante en una dieta es su continuidad y el desarrollo de h√°bitos alimentarios que duren y permitan mantener el peso perdido. Asimismo, se recomienda a quienes deben bajar peso, no ser ambiciosos en su objetivo; en general, lo recomendable es perder del 5 al 10% del peso en un plazo de 3 a 6 meses.
  • Ingerir alimentos que no sacian: a igualdad de calor√≠as, los alimentos que no sacian producen m√°s hambre y dificultan la dieta.
  • Olvidar la pr√°ctica de ejercicio: una dieta de p√©rdida de peso no puede considerarse como tal si no se acompa√Īa de un programa de ejercicio adecuado.
  • Saltar comidas, en especial el desayuno: en general, la gente nutre mal su organismo y provoca una sensaci√≥n de hambre, que puede producir una ingesta excesiva en la siguiente comida.
  • Uso de f√°rmacos: aun si son recetados por un profesional, los medicamentos para adelgazar hacen que el cuerpo se acostumbre a ellos, y al dejar de tomarlos, causan un efecto rebote, y se recupera parte del peso perdido.
  • No cuidar los aspectos psicol√≥gicos: una dieta jam√°s debe ser impuesta por los dem√°s, sino que debe iniciarse por el convencimiento propio, sin estar sometidos a presi√≥n externa. Por otra parte, en ocasiones, la ansiedad y la depresi√≥n pueden inducir a comer en exceso. En estos casos, lo primero es identificar la causa de estos trastornos psicol√≥gicos e intentar eliminarlos, pues pueden dificultar enormemente el cumplimiento de la dieta.

Qu√© es el efecto ‚Äúrebote‚ÄĚ

Esta es una de las situaciones más comunes que sufre la mayoría de las personas que hacen dieta: subir rápidamente los kilos que se habían bajado con esfuerzo y privaciones.

Generalmente, estos tipos de régimen no mejoran los niveles de colesterol, presión arterial o glucosa en sangre, por lo cual sus efectos son más contraproducentes que saludables. Asimismo, está demostrado que las dietas de muy bajas calorías (menos de 1000 calorías diarias) son menos efectivas que las de bajas calorías (1200 calorías diarias), que es el umbral mínimo saludable.

14 consejos saludables

  • Beber al menos 2 L de agua diarios.
  • Acompa√Īar las comidas siempre con verduras.
  • Optar por los alimentos crudos, ayudan a quemar calor√≠as y sacian m√°s.
  • Olvidar las comidas fritas, cocinar al vapor o a la plancha.
  • Comer despacio y masticar bien cada bocado.
  • Cuando ‚Äúataca el hambre‚ÄĚ, tener una fruta a la mano.
  • Desterrar las carnes saladas, curadas o ahumadas, los embutidos y quesos salados, el pan, las galletas, las bebidas gaseosas y las salsas como mostaza, k√©tchup, etc.
  • Practicar ejercicio diario.
  • Desarrollar una dieta variada y equilibrada.
  • Tomar conciencia de que ser√° un proceso lento.
  • Evitar las grandes cantidades de sal.
  • Optar por el aceite de oliva y las especias para condimentar la comida.
  • No obsesionarse con la b√°scula.
  • No picar entre horas.
  • Limitar el consumo de alcohol.

Evita pasar hambre

Los especialistas se√Īalan que, ante el d√©ficit cal√≥rico, el organismo genera un mecanismo de defensa que consiste en funcionar en modo ahorro; de esta manera, el metabolismo se vuelve m√°s lento para gastar menos calor√≠as y dispara se√Īales de hambre. Por este motivo, son tan frecuentes los atracones tras el periodo de privaci√≥n.

El √©xito de un tratamiento para adelgazar consiste en perder el 10% del peso inicial y mantenerlo por lo menos un a√Īo. Los cambios deben producirse de poco a poco, acorde a las posibilidades de cada uno.

Incluso se realiza una dieta que luego se abandona, y se vuelve a subir de peso, tal situación se debe a una falta en la modificación de hábitos.

Por lo general, cuando una persona eliminó los kilos extras y se siente bien con su nuevo peso corporal, piensa que puede comenzar a comer nuevamente la cantidad y calidad de los alimentos que antes consumía, sin darse cuenta que pronto los recuperará. Los hábitos alimenticios son difíciles de cambiar, pero no imposible.

Por tanto, hay que tener presente que una alimentación irregular puede perturbar el organismo en distintos niveles:

  • Favorece los atracones.
  • Nos hace engordar.
  • Genera una compensaci√≥n en la siguiente comida.
  • Produce cansancio.
  • Anorexia.