Quizás estás sufriendo síntomas físicos a los que no saben darte explicación tras un examen médico, ¿a que se deben? Lo más probable es que estemos ante una enfermedad psicosomática.

Causas de las enfermedades psicosomáticas

La medicina moderna tiende a centrarse casi exclusivamente en el tratamiento de los síntomas, y de esta manera olvida la verdadera causa de la enfermedad e ignora, en muchas ocasiones, el hecho de que los síntomas son los intentos que hace el organismo para lograr la propia curación.

Por ejemplo, la fiebre destruye a los agentes invasores, como virus o bacterias, mediante un aumento de la temperatura. La inflamación atrae hacia el lugar afectado una serie de células y sustancias que combatirá el agente infeccioso. Al mismo tiempo, concentra dicho agente en el lugar inflamado e impide que se extienda al resto del organismo.

Sin embargo, a veces estas defensas fallan. Puede ser que estas reacciones sean tan intensas que acaben haciendo más mal que bien, y no sean capaces de curar.

Una de las causas de esta situación son los acontecimientos estresantes. Una persona puede sentir, por ejemplo, la ansiedad ante una de estas situaciones.

La ansiedad

Es una de las principales enfermedades psicosomáticas. La ansiedad conlleva una serie de síntomas físicos, cómo palpitaciones y liberación de las llamadas hormonas del estrés cuando la ansiedad se produce, puede originar enfermedades físicas o alteración del funcionamiento de determinados órganos.

Pero las emociones no surgen de la nada, sino que están relacionadas con el modo de interpretar lo que sucede. Si la persona interpreta algo como amenazante, sentirá ansiedad.

Esta reacción puede dar lugar a síntomas como dolores de estómago o de cabeza, tensión muscular, enfermedades infecciosas o enfermedades respiratorias. Por tanto, se concluye que la forma de ver y vivir el mundo, también influye en los síntomas crónicos.

Aquellas personas con sentimientos y pensamientos de desesperanza, desamparo y depresión que, además, tienen poca capacidad para enfrentarse a los acontecimientos estresantes o resolver los problemas de sus vidas (la llamada capacidad de afrontamiento), tiene mayores probabilidades de padecer enfermedades crónicas.

¿Qué son las enfermedades psicosomáticas?

Las enfermedades psicosomáticas no tienen una clara base biológica, y en muchas ocasiones el enfermo se queja de haber consultado varios médicos, y que ninguno pudo diagnosticarle una enfermedad; no obstante, él continúa con su malestar.

Por lo tanto, podría afirmarse que son una forma de expresar malestar psicológico a través del cuerpo, o sea, a través de síntomas físicos.

De esta manera, se las define como enfermedades reales, pero provocadas por trastornos psicoafectivos. Resulta muy delicado situar la frontera entre las enfermedades psicosomáticas y las biológicas, además de que a su vez varía, en muchos casos, su grado de intensidad. Cabe señalar que actualmente constituye el 25% de las consultas médicas.

Como se mencionó anteriormente, la relación de la mente sobre el cuerpo es bien clara. Del mismo modo que las enfermedades físicas influyen en el estado de ánimo y provocan temor, miedo o preocupación, varios de los problemas psicológicos provocan síntomas físicos.

Así, se concluye que una persona sufre somatizaciones cuando presenta uno o más síntomas físicos, y tras un examen médico, estos síntomas no pueden ser explicado por una enfermedad médica.

Sin embargo, debido a la falta de tiempo en las consultas, y al difícil diagnóstico de las enfermedades somáticas, la medicina tradicional tiende a centrarse casi exclusivamente en los síntomas físicos de la enfermedad y olvida la verdadera causa del problema.