La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es más que la “tos del fumador”.

Según datos de esta entidad, en el año 2012 murieron más de 3 millones de personas en el mundo, lo cual representa un 6% de todas las muertes registradas ese año.

Su principal causa es el humo del tabaco (tanto en fumadores activos como pasivos) y actualmente afecta casi por igual a ambos sexos.

¿Qué es la Epoc?

Se caracteriza por un bloqueo persistente del flujo de aire. Es  una enfermedad subdiagnosticada y potencialmente mortal, que altera la respiración normal y no es totalmente reversible. Los términos más familiares “bronquitis crónica” y “enfisema” han quedado obsoletos, por lo cual se incluyen en la diagnosis de la EPOC.

Anteriormente la EPOC era más frecuente en el sexo masculino, pero debido al aumento del consumo de tabaco entre las mujeres de los países de ingresos elevados y al mayor riesgo de exposición a la contaminación del aire de interiores, entre las mujeres de los países de bajos ingresos, en la actualidad afecta casi por igual a ambos sexos.

Asimismo, más del 90% de las muertes por EPOC se produce en los países de bajos y medianos ingresos, donde no siempre se ponen en práctica o no son accesibles las estrategias eficaces de prevención y control.

En la EPOC, la cantidad de aire que entra y sale por las vías respiratorias disminuye por una o más de las siguientes razones:

  • Los bronquios y los alvéolos pierden su elasticidad.
  • Las paredes que separan, en muchos de los alvéolos están destruidas.
  • Las paredes de los bronquios se tornan gruesas e inflamadas.
  • Los bronquios producen más mucosidad que en condiciones normales puede obstruirlos.

Desencadenantes

Como se mencionó anteriormente, los principales afectados por la enfermedad son las personas expuestas a estos dos factores: fumar y trabajar en ambientes contaminados.

Con respecto al primero, con el paso de los años la función pulmonar se pierde más rápidamente entre los fumadores. Un dato relevante es que entre el 10 y el 15% de las personas que fuman desarrollan la enfermedad. Dado que el riesgo que entraña el tabaco es muy grande, la mejor manera de prevenirla es no fumar.

También se ha demostrado que los hijos de padres fumadores padecen muchas más enfermedades respiratorias que los de padres no fumadores, dado que estos pequeños se convierten en fumadores pasivos y están predispuestos a padecer bronquitis crónica cuando sean  adultos.

Por su parte, la polución atmosférica (el incremento de partículas y gases anómalos en la atmósfera) también provoca riesgos. Por ejemplo, el monóxido de carbono y el óxido de sulfuro, procedentes de la combustión de gasolina, los hidrocarburos de los automóviles o el ozono producen irritación de las vías respiratorias y dificultan el transporte del oxígeno por el cuerpo.

En este sentido se ha detectado que la bronquitis crónica es dos veces más frecuente en las zonas industriales y en las grandes ciudades que en el campo.

Por último no es lo normal que una infección sea la causa inicial de la EPOC, pero sí que puede decirse que una infección puede agravar una irritación previa desencadenada por los dos factores anteriores.

Incluso si durante la infancia se han sufrido repetidas infecciones pulmonares, en la adultez aumentan las probabilidades de padecer EPOC.

Síntomas

La EPOC presenta principalmente dos estados:

  • En las primeras fases de la enfermedad, la concentración de oxígeno en la sangre está disminuida, pero los valores del anhídrido carbónico permanecen normales.
  • En las fases avanzadas, cuando la enfermedad es más grave, los valores del anhídrido carbónico se elevan mientras que los del oxígeno siguen disminuyendo.
  • Resumidamente los síntomas más frecuentes de la EPOC son la disnea (falta de aire), la expectoración anormal y la tos crónica. A medida que la enfermedad empeora, pueden hacerse muy difíciles actividades cotidianas, como subir las escaleras o cargar peso.

Otros síntomas comunes son:

  • Tos y aumento de la mucosidad, normalmente al levantarse por la mañana.
  • Tendencia a sufrir resfriados de pecho.
  • El esputo que se produce durante estos resfriados con frecuencia se vuelve amarillo o verde debido a la presencia de pus.
  • A medida que pasan los años, estos catarros de pecho se vuelven más frecuentes.
  • Respiración sibilante.
  • Sensación de ahogo cuando se hace un esfuerzo, y más adelante, al realizar las actividades diarias.
  • Un tercio de los pacientes experimenta pérdida de peso importante.
  • Hinchazón en las piernas, como resultado de una insuficiencia cardíaca.

Para su diagnóstico se efectúa una espirometría, prueba que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado. Sólo de esta manera se puede demostrar la obstrucción o reducción del flujo de aire que presenta una persona que tenga la enfermedad.

Es una prueba inmediata e indolora. Como tiene una evolución lenta, generalmente la EPOC se diagnostica en personas de 40 años o más.

Recomendaciones

Como ya se destacó, la única manera de prevenir la enfermedad es no exponerse a los factores de riesgo que la originan: el tabaco y los ambientes contaminados.

Por lo tanto, para prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es fundamental no fumar. Incluso es muy importante mantener un buen estado de salud general, realizar actividad física y seguir una dieta sana, para aumentar la resistencia del cuerpo a las infecciones.

Asimismo, se aconseja:

  • Si se fuma, abandonar el hábito.
  • Mantener un peso normal.
  • Evitar las zonas donde haya contaminación atmosférica o smog.
  • Evitar los climas fríos y secos, o calurosos y húmedos

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