En España son ya casi tres millones de personas la que la padecen, sin contar a quienes aún no están diagnosticadas o tienen un diagnóstico erróneo.

La fibromialgia no se ve, pero se sufre.

La fibromialgia es una realidad que sigue creciendo, que no entiende de clases sociales, nivel cultural o edad. Puede empezar en la infancia y agravarse con los años con la aparición de nuevos síntomas.

Las últimas investigaciones indican a que es una enfermedad neuroinmune y afecta a todos los sistemas del organismo, pueden aparecer más de 30 síntomas diferentes.

Los más importantes son el dolor y la fatiga crónica. Afecta cada vez a más personas, pero sobre todo a mujeres.

Algunas cifras relevantes

  • 18 son los puntos del cuerpo en los que los afectados pueden sentir dolor.
  • De 30 a 50 años es el rango de edad en el que más casos de fibromialgia se diagnostican.
  • 90, 2%de las personas afectadas son mujeres.

Falta empatía con la enfermedad en la actualidad

Es una enfermedad crónica e invalidante de causa desconocida y sin tratamiento eficaz. No es un cuento.

Los afectados no están locos ni quieren llamar la atención. Las personas con dificultades físicas que consiguen éxitos deportivos o personales son ejemplos a seguir y nadie pone en duda su discapacidad. Esta empatía ocurre en todas las enfermedades, con la fibromialgia.

El enfermo de fibromialgia que logra ser feliz y tener éxito pese a la enfermedad, no es valorado por su afán de superación, al contrario, se pone en tela de juicio su diagnóstico.

Exceso de medicamentos.

Durante años se ha tratado recurriendo a numerosos fármacos, administrados y durante largo tiempo, lo que ha creado a enfermos farmacodependientes.

Hace años se podría justificar este tratamiento inadecuado por el desconocimiento de la patología, pero tras 30 años de investigación, ya no es posible.

El Láser ultrasonido como una solución innovadora

Se espera que a lo largo de este año se comercializa un nuevo aparato que me está de manera conjunta un láser de baja intensidad y ultrasonidos y que ha conseguido disminuir considerablemente el dolor de los pacientes con fibromialgia.

El aparato se aplica en las palmas de las manos y no en los puntos de dolor distribuidos por todo el cuerpo, de este modo se ha comprobado que genera una mayor acción analgésica y antiinflamatoria.

Al disminuir su dolor, los pacientes experimentaron también una mejoría en el sueño, en la capacidad de ejecutar tareas cotidianas y en su calidad de vida en general.

Cómo funciona el láser

Se aplica durante 3 minutos en las palmas de la mano. Se recomienda un total de 10 sesiones y 2 veces por semana.

10 consejos que te ayudarán a sobrellevar la fibromialgia

1. Acepta el dolor

Casi nunca es posible dar con un tratamiento que elimina rápidamente los síntomas.

No hay píldoras mágicas.

Por ello, el primer paso para controlarla es aceptarla y asumir que, en adelante, el dolor formará parte de tu vida. Puede generar miedo y depresión, pero reconocer la realidad es el primer paso para que el dolor deje de ser el centro de tu vida.

Aceptar el dolor y saber que lo mejor a o empeora te permite buscar soluciones y volver a disfrutar de la vida.

2. Controla tus emociones

Muchos enfermos desarrollan sentimientos negativos. Enfado, lección, sensación de culpa son emociones habituales, pero hay que controlarlas para que no cronifiquen. Aquí os dejamos unos consejos.

  • Reconoce lo positivo de tu vida. El dolor no debe impedir tener amigos y familiares ni disfrutar de ellos.
  • No renuncies a tus objetivos personales. La fibromialgia no puede curarse, pero si controlarse. Se realista y planteo de objetivos alcanzables.
  • No hagas cosas que perjudican tu enfermedad y tu dolor solo por no fallar a los demás. Expresa de forma abierta y sincera tus necesidades.

3. Evita la fatiga

Tan negativa es la inactividad como el exceso de tareas. Si te esfuerzas demasiado el dolor aparecerá sin remedio.

Examina tus obligaciones diarias y elimina o delegada las que no sean estrictamente necesarias. Descansa lo largo de cada actividad y hazla a un ritmo que puedas controlar.

4. Controla el estrés

El estrés es la respuesta del organismo cuando afrontamos un peligro y te prepara para luchar o huir. El cuerpo y los músculos se tensan, el corazón y la respiración se acelera y la presión arterial aumenta.

Muchos pequeños acontecimientos de la vida diaria provocan estrés. Aquí os dejamos unos consejos.

  • Reconoce que lo provoca en tu caso y evita las situaciones que lo favorezcan.
  • Planifica tus actividades diarias.
  • Dedica diariamente tiempo a la relajación usando técnicas meditación que puedes aprender con un corto entrenamiento.

5. Haz ejercicio

Una de las medidas más eficaces para tratar la fibromialgia sin duda es hacer ejercicio. El ejercicio disminuye el dolor y la fatiga, favorece el sueño y minimiza la ansiedad.

Al hacer ejercicio producimos endorfinas. Lo mejor es hacer ejercicio aeróbico, presenta el ritmo cardíaco y el consumo de oxígeno. Por ejemplo, caminar, montar en bici, bailar.

Comienza de forma suave y aumenta poco a poco la intensidad y duración. Trata al menos de hacerlo 40 minutos 3 días a la semana.

Al principio el dolor puede incrementarse, pero luego disminuirá.

6. Relaciónate con otros

Es frustrante para las personas con fibromialgia la falta de comprensión de familiares y amigos. El dolor no se percibe fácilmente y puede generar dudas sobre la realidad de la enfermedad.

El enfermo tiende a aislarse y eso empeora su dolor. Aquí os dejamos unos consejos.

  • Comunicarte con quienes te rodean es esencial. Habla a los demás de lo que te pasa, pero sin centrarte continuamente en el dolor.
  • Pide ayuda si la necesitas y no rechaces la compañía.

7. No descuides tu salud

La depresión asociada a la fibromialgia puede hacer que se abandonen los buenos hábitos de salud. El tabaco, al ser un excitante dificulta el control del dolor.

Lo mismo sucede con la cafeína y el alcohol que pueden hacer además interferir con la medicación.

8. No abuses de medicamentos

Muchos síntomas de la fibromialgia mejoran con analgésicos y antiinflamatorios. En casos severos se recurre a opiáceos.

Anticonvulsionantes y antidepresivos también ayudan. Otros fármacos que mejoran el sueño o los trastornos psicológicos también, pero lo más importante es evitar la automedicación.

9. Valora las terapias alternativas con mucha prudencia

Algunas mejoran el dolor y controlan el estrés como el yoga, la acupuntura o el Tai chi. Pero las medicinas alternativas no están reguladas.

Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier a, pues alguno podría interferir con el tratamiento habitual.

Desconfía de quién te prometa curarte, te pide abandonar tu tratamiento estándar o te diga que su tratamiento es secreto.

10. Se constante

Lograr resultados lleva su tiempo. No lo eches todo a perder por un día malo. Aunque estabiliza es la enfermedad, los días malos inhabitablemente aparecerán y hay que afrontarlos.

En esos días, sal de casa y relaciónate, mantén tus compromisos y dedica más tiempo a relajarte. Nunca te rindas.

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