El dilema que tenemos siempre los padres es armar una merienda nutritiva, saludable y atractiva para nuestros hijos. ¿Cómo lo hacemos? ¡Sigue leyendo! Y descubre los mejores trucos para preparar una merienda saludable y apetecible para tus niños.

La importancia de una merienda saludable

Los niños pasan casi todo el día en la escuela,por eso es fundamental que el momento de la comida sea bien diseñado para que les aporte el 35% de las calorías que deben consumir diariamente.

Pero, además, debe ser un plato atractivo para los chicos: Debe contener ingredientes que les gusten y, además, la preparación debe estar acorde a los sabores por ellos conocí. De otra manera, se dejarán la merienda sin comer.

Consejos para conseguir una merienda sana y rica

Es por esta razón que es esencial tener en cuenta los siguientes tips a la hora de pensar las partes que formarán parte de la merienda:

Dales mucha agua

Recordemos que es muy importante que el agua esté presente a lo largo del día. Podemos congelar agua en una botella y enviarla en esa forma al colegio para que en el transcurso de la mañana se vaya descongelando y así los chicos puedan beberla fresca cuando haga calor.

Es recomendable evitar la ingesta excesiva de bebidas con colorantes ya que pueden producir algún tipo de intolerancia alimentaria, principalmente en niños pequeños.

Dales comida que hayan probado ya en casa

Elaboremos preparaciones que los niños hayan comido nuestro hogar. Si queremos incorporar nuevos alimentos, elijamos hacerlo el fin de semana y en casa para asegurarnos que los chicos coman.

Variar las comidas

Idealmente se aconseja variar las preparaciones para que no resulten monótonas. Por ejemplo, si una semana incluimos puré de patatas, en la siguiente optaremos por patata al horno, y en otra ocasión, patata en forma de tortilla.

Elementos esenciales de la merienda

Recordemos que, de lo posible, la merienda tendrá que contener hidratos de carbono (arroz, pastas, legumbres, patata, batatas, pan), proteínas (carnes de todo tipo, huevos, quesos), aceites como oliva o maíz, para aderezar las verduras.

No debe faltar una fruta fresca. Los vegetales y las frutas (especialmente las que se consumen crudas) aportan fibras, vitaminas y minerales.

Crear una presentación atractiva

Si el niño es inapetente, es importante cuidar la presentación. En este caso, la tarta hecha en forma de canastita o el budín de vegetales preparado en molde de muffin, puede resultar atractiva para los chicos, y no resulta una opción de preparación complicada.

El plus es que comen verduras sin darse cuenta.

Higiene del recipiente

Si un alimento es muy jugoso y está acompañado por una guarnición, es ideal enviarlo en recipiente con separador.

Tengamos en cuenta la higiene de los envases y del recipiente que los contiene. Es esencial lavar los recipientes y dejarlos destapados toda la noche para evitar olores. Enjuagar con agua y un chorrito de vinagre de alcohol es de gran ayuda.

Si el recipiente está muy estropeado, muy importante cambiarlo para no correr peligro de alguna contaminación alimentaria.

Elige el aderezo adecuado

El éxito de las ensaladas y de las carnes empanadas (milanesas, bocaditos de pollo, etc.) está en que los aderezos como aceite, vinagre, limón sean colocados en el momento en que se consume la preparación. Por esta razón es recomendable mandarlos por separado.

Preparación adecuada

Recordemos enviar la fruta lavada y entera, para que llegue en las mejores condiciones. Recalentar pasta o guisos no siempre es tarea sencilla. Pongamos mucha salsa para que la preparación no quede seca.

Lo mismo ocurre con la carne de vaca: El bistec recalentado en microondas es menos tentador que unos bistecs a la criolla.

Algunos ejemplos de meriendas

Estas son algunas de las propuestas que os aconsejamos:

  • Tartas cortadas en cuadritos, triangulitos de sandwich de carnes (vaca, pollo, atún, cerdo, fiambres magros)
  • Utilizar pan integral para aumentar la ingesta de fibras.
  • Pastel de patatas. Arroz, atún, guisantes, maíz y huevo duro.
  • Pizza con rodajas de tomate.
  • Milanesas de carne, pollo, pescado o de verdura. Se puede utilizar “rebozador” de arroz, o el elaborado con pan de centeno, para disminuir el consumo de trigo.
  • Vegetales y pastas al wok.
  • Fideos con albóndigas.
  • Salpicón de ave.
  • Tortillas.
  • Omelette de queso y vegetales.
  • Canelones.
  • Aconseja evitar las golosinas como postres, y promover el consumo de frutas de estación.